La libertad de expresión es un derecho fundamental,
según establece el artículo 19 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos: «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de
expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus
opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».
Teniendo en cuenta ese derecho, el Día Mundial de la Libertad de Prensa
es una oportunidad para:
·
celebrar los principios fundamentales de la
libertad de prensa;
·
evaluar la situación de la libertad de prensa en el
mundo;
·
defender los medios de comunicación de los
atentados contra su independencia, y
·
rendir homenaje a los periodistas que han perdido
la vidas en el cumplimiento de su deber.
La Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO,
la agencia que encabeza la conmemoración de este día, ha elegido este año como
lema el de «Los frenos y contrapesos al poder: medios de comunicación,
justicia y estado de derecho». Se centrará en cuestiones de los medios y en
la transparencia del proceso político, la independencia y la alfabetización
mediática del poder judicial, y la responsabilidad de las instituciones
estatales frente al público. El día también será una oportunidad para examinar
los desafíos actuales de la libertad de prensa en línea.
Si deseas obtener más información sobre los temas de este año,
consulta este enlace. Además, puedes usar las etiquetas
#DiaDeLaLibertadDePrensa, #LibertadDePrensa en las redes sociales.
El tema de este año pone, además, de relieve el papel de la prensa en el
desarrollo sostenible, como guardián de la transparencia y el estado de
derecho. También pretende cubrir otros temas como los vacío legales en cuanto a
la libertad de expresión en la Red y los riesgos de regular el discurso en
línea.
Para cumplir con la Agenda de Desarrollo Sostenible necesitamos
a los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación. La libertad de
prensa es esencial para la velar por la transparencia y responsabilidad de las
instituciones que se requieren para cumplir con las metas del Objetivo 16: Paz, Justicia e Instituciones
Sólidas.
«En el Día Mundial de la Libertad de Prensa de 2018, hago un llamamiento a los gobiernos para que impulsen la libertad de prensa y protejan a los periodistas. Promover una prensa libre es defender nuestro derecho a la verdad». António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.
La alarma llegó en el último reporte de la UNESCO -Tendencias Mundiales de la Libertad de Expresión y los informes sobre el desarrollo de los Medios de Comunicación- en ocasión de la Jornada Mundial para la Libertad de Prensa (proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1993).
Desde 2012 a 2016 en el mundo murieron 530 periodistas, una media de dos reporteros por semana, y solo en un caso sobre diez se hizo justicia.
"La impunidad para los crímenes contra los periodistas excede la norma", afirmó el informe de la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, precisando que en el 92% de los casos, los periodistas muertos eran reporteros locales.
En los últimos 10 años en cambio, como explicó el vicedirector general de la UNESCO, Getachew Engida, "fueron 800 los periodistas asesinados, y de estos crímenes cerca de 9 sobre 10 quedaron impunes".
"Estamos todos de acuerdo que no existe democracia sin libertad de expresión y no hay desarrollo sin democracia", resaltó.
Además, el número de veces en los que se impidió el acceso a Internet pasó de 18 en 2015 a 56 en 2016, y aumentaron también los bloqueos y filtros. Incluso el público que aumentó el acceso a Internet se incrementó, pasando del 34% de la población mundial en 2012 al 48% en 2017.
El reporte explica que por una "serie de razones, entre ellas la seguridad nacional, los gobiernos monitorean cada vez más a los medios y piden también el retiro de las informaciones en línea, en muchas circunstancias no solo en relación a discursos de incitación al odio o contenidos que están relacionados con el extremismo violento, pero en casos de legítimo posicionamiento político".
Un periodista asesinado cada dos semanas
El periodismo en todo el mundo está bajo ataque, entre la polarización política y la innovación tecnológica que ha facilitado la rápida difusión de discursos de incitación al odio, misoginia, y noticias falsas, las cuales a menudo llevan a los gobiernos a adoptar restricciones sobre la libertad de expresión.
La alarma llegó en el último reporte de la UNESCO -Tendencias Mundiales de la Libertad de Expresión y los informes sobre el desarrollo de los Medios de Comunicación- en ocasión de la Jornada Mundial para la Libertad de Prensa (proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1993).
Desde 2012 a 2016 en el mundo murieron 530 periodistas, una media de dos reporteros por semana, y solo en un caso sobre diez se hizo justicia.
"La impunidad para los crímenes contra los periodistas excede la norma", afirmó el informe de la agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, precisando que en el 92% de los casos, los periodistas muertos eran reporteros locales.
En los últimos 10 años en cambio, como explicó el vicedirector general de la UNESCO, Getachew Engida, "fueron 800 los periodistas asesinados, y de estos crímenes cerca de 9 sobre 10 quedaron impunes".
"Estamos todos de acuerdo que no existe democracia sin libertad de expresión y no hay desarrollo sin democracia", resaltó.
Además, el número de veces en los que se impidió el acceso a Internet pasó de 18 en 2015 a 56 en 2016, y aumentaron también los bloqueos y filtros. Incluso el público que aumentó el acceso a Internet se incrementó, pasando del 34% de la población mundial en 2012 al 48% en 2017.
El reporte explica que por una "serie de razones, entre ellas la seguridad nacional, los gobiernos monitorean cada vez más a los medios y piden también el retiro de las informaciones en línea, en muchas circunstancias no solo en relación a discursos de incitación al odio o contenidos que están relacionados con el extremismo violento, pero en casos de legítimo posicionamiento político".
Naciones Unidas / ANSA
